Editoriales militantes: cuando publicar libros se convierte en un acto revolucionario.

“Es preciso que la verdad ascienda desde los tugurios, porque desde lo alto no se desprenden más que mentiras”. Con esta frase de Louise Michel se presenta la editorial Imperdible, un proyecto descentralizado en València, Madrid, Barcelona y colaboraciones en otras tantas ciudades. Piro Subrat, es la pata valenciana.

Imperdible tampoco tiene una década de vida y nace de las necesidad desde el entorno contraeditorial y edición alternativa de dar un paso del fanzine al libro. “Nos encanta el formato, pero tenía varios límites y queríamos dar un paso en cuanto a diseño y maquetación. Mantenemos las experiencias y el espíritu DIY, el circuito por el que nos movemos, y los temas, pero ahora editamos libros”, explica Subrat a este diario.

La militancia la llevan en la sangre, y por tanto, deconstruir las rutinas editoriales más habituales no es un problema: “no llegamos a plantearnos cómo lo podemos hacer más alternativo porque venimos de un territorio activista y esto se ha dado con naturalidad”. 

El trabajo de la editorial venía a cubrir un hueco de dar voz a discursos más radicales sin perder de vista que forman parte de un entorno “anticomercial, anarquista y autónomo”. Los temas que tratan son un abanico surgido de su propia experiencia en movimientos contestatarios, desde el punk hasta el anarquismo. Su activismo también marca su agenda porque el catálogo es también una suma sus propias vivencias: Subrat, por ejemplo, lleva editando publicaciones sobre el movimiento marica, queer y transfeminista desde hace seis años; pero también hay personas que, por experiencias personales, hacen lo propio con textos anticarcelarios.

En lo operativo, su decisión es la de mantener su discordancia hasta el final y no plantearse una distribución comercial per se. Se nutren del circuito de librerías alternativas de los 90, a las que se han sumado -en los últimos 10 años- proyectos que han adquirido un peso comercial importante, como La Central.

Por otra parte, esta filosofía también les hace poder comercializar sus referencias a un precio mucho más popular de lo habitual. “No queremos ser elitistas y la voluntad es que el material llegue. Por eso también cedemos los libros de manera gratuita a las bibliotecas que lo pidan”.

Además, su modelo descentralizado ha conseguido, más allá de sus limitaciones, poder llevar los discursos locales más allá de las fronteras autonómicas. Ha ocurrido con Rampova, que publicó en marzo sus memorias con la editorial: “Desde Madrid muchas personas del movimiento queer están descubriendo ahora su historia, y conociendo -por primera vez- que en València sucedían estas cosas en los 70 y los 80”.

Extraído de: https://valenciaplaza.com/editoriales-militantes-cuando-publicar-libros-se-convierte-en-un-acto-revolucionario