Los huesos

“Los huesos del viento”, Adelaida Artigado. Irma Leites.

En los Huesos del viento estamos…En estas cartas estamos…
Imperfectas rarezas metiendo nuestras narices por el mundo.
Hurgando en molestas tristezas.
Desmontando ideales femeninos cosificados, fantasías vacías.
Poblando de pétalos y mariposas el amanecer inconcluso de las cárceles y la miseria infame de la opresión.
Desmoronando la sistémica política de lo correcto.
Repensando lo justo y lo injusto.
Por todas las que hundieron en el agua…
Por las que enterraron en el barro…
Por las que se extinguieron en la oscura noche del poder impune y ni una estrella brilla en su nombre…
Convencidas de que hay muchos carteros y pocas carteras decidimos carta a carta acarrear recados, lazos y firmezas… solo trozos de un tiempo en rebeldía con la mansedumbre indiferente de los que solo obedecen.
Disfrute y canto rompiendo esos silencios que asesinan.
Sin conocernos nos tentamos y emprendimos la osadía de salir al encuentro. Juntas quisimos unir el ser y vivir. El pensar y sentir. El errar y corregir. El reír y llorar. Porque eso y más es lo humano en rebelión.
Recorrerán –si nos leen– la bruma, la tormenta, la calma.
Cartas al mar, como el golpear del agua horadando la roca.
Misivas desde los huesos al viento, como honduras dolorosas de nuestro tiempo de mujeres taladrando estas páginas. Van al encuentro de otras y otros, eso sí, auténticamente imperfectas, proponiendo la sinapsis social.

288 páginas. Rústica 14 cm x 19 cm. 10e. ISBN: 978-84-09-00108-8

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     Irma Leites nació en Salto, Uruguay, el 19 de junio de 1953, en una casona vieja y pobre. Antes de ir a la escuela aprendió a leer y escribir en cuadernos que los ratones fueron comiéndose. Cursó Primaria y pocos años de Secundaria. A los 15 años se vinculó al MLN (T) soñando con estrellas, poesías y revueltas- Desde los 20 hasta los 29 años, estuvo presa. Luego exiliada en Suecia. Retornó a Uruguay en 1985. Desde entonces, se incorporó a la lucha por esas emancipaciones que los Estados no toleran, sea en “democracia” o Dictadura. Escogió un camino sin retorno: la libertad. Se desafía cada día a morir como vivió: muy cerca de las raíces.

     Adelaida Artigado nació en el humilde barrio “La Parreta” de Valencia en 1966. Su escuela fue la calle, donde se especializó en ser aprendiz de mucho y maestra de nada. Obtuvo la calificación de indisciplinada, contestataria, mal educada, insumisa e insubordinada. Además, con tendencia a empeorar. Dice quien la conoce que es una punkpoet. Escribe lo que pocas personas quieren leer y siempre dice lo que nadie quiere escuchar. Es una mujer sin estudios, sin oficios ni beneficios. Es justamente lo que ella escogió ser.