
El Bullying – Acoso, constituye un tipo de hostigamiento reiterativo de una o más personas hacia sus semejantes, en el cual la víctima sufre de amenazas, intimidación, manipulación e inclusive agresiones físicas. Es un enemigo silencioso que se nutre de la soledad, la tristeza y el miedo.
Cuando un niño/niña o adolescente es agredidx de manera verbal o física comienza a mostrar una serie de comportamientos bastantes característicos como un bajo rendimiento en la escuela o en otros ámbitos de su vida, síntomas de depresión, baja autoestima y en el peor de los casos, el deseo de atentar contra su vida.
Situaciones en las que unx o más personas insultan, difaman, amenazan, chantajean, pegan, roban, ignoran o aíslan a otra persona de manera sistemática y prolongada en el tiempo, con la complicidad de quienes observan y callan.
No seas una mierda pinchada en un palo y cuando veas o sepas alguna situación de acoso – bullying actúa lo más rápido posible, sino tus ideales de «justicia» y «apoyo mutuo» valdrán un cero a la izquierda.
Y si, quienes dicen «Ya se que que x persona practica y/o ha practicado bullying – acoso, pero es mi pareja y/o amistad y me posiciono a su lado», también es culpable, pues perpetúa unas actitudes que pueden acarrear la ruina mental a otras personas, y eso no es para tomárselo a la ligera.
Estamos hablando de más de 200.000 suicidios al año, y sólo en la edad comprendida entre 14 y 28 años.
2 de Mayo – Día Internacional contra el Bulling – Acoso.
Y, tú, ¿De qué lado estás?
