La disidencia es un cabaret gracias a Rampova. Su figura, ascendencia transgénero de nuestra contracultura, ha transcendido el tiempo, porque su único modo de existir es la vanguardia, Cantante, actriz, escritora, presentadora de radio, pintora, dibujante, artista del cómic y del diseño de vestuario.
Todos los lenguajes han proyectado su discurso contestatario y libertario. Rampova escribe como quien se pinta los labios y su narración es un rastro de carmín y desafío. Sus memorias son el cuento soñado y la brutal realidad que nos precede. Al leerlas, sentimos la revelación de que nacimos una noche, y que esa noche actuaba Rampova.

Editorial Imperdible. 220 pp., 10€.

Daniel María